Entradas

Mon lettre, ma lettre, Votre sourir. (mi carta, mi letra, tu risa)

Como una ceniza de incienso  deshaciéndose en la neblina de un templo,  así amanecieron mis ojos,  congestionados,  por una densa lagrima,  dejándose caer lentamente  sobre una sonrisa de profunda paz. A la vuelta de mis palabras,  del pasado inmediato,  de un sueño,  de una carta en tus manos.  Estaban escritos tu nombre y el mio,  acompañados de una frase: “el amor cierto, amor real, incondicional, de un abrazo tuyo,  de mis besos, nuestro alma flotando en el ether,  de la creación mas suprema, tu risa.” Visité un lago colmado de pasado, nadé y pude salir,  me esperabas con una taza de café, sentada,  en las afueras de todo lenguaje.  Vos con tu prístina mirada,  yo con mi deseo empapado, nos secamos, nos amamos. Deshicimos las telarañas,  las miradas del abismo.  Hicimos real lo que ni en los libros se preguntan. 

Esto no es poesia

La ansiada escaramuza,  de dos  con ellos mismos.  El espejo perfecto que refleja todos  y cada uno de los suspiros. La friccion misma  de ese sillon delator  colmó sus sonrisas. Trazaron su propio mapa un canevas impecable entre silencios,  abrazos y latires. Ya recuerdan esa noche como el sueño  mas concreto de sus vidas. Ya se encuentran,  al mirarse y escriben con el cuerpo   el "mas acá"   de sus historias.  Han transformado  la necedad de competir en algo nuevo, en   nece-si-dad. eso es lo bello del amor, saber decirse que si. 

río calmo

La fina garúa nocturna, en una evanescente ciudad apagada, marcó el rumbo de dos corazones perdidos. Una canción compuesta, con la melodía de sus sonrisas quedó plasmada en el silencio de un río calmo. Se entregaron un lugar, en un suspiro, y con un abrazo, se dieron qué sentir.

habitación 213

Perfume hipnótico,  sonrisa digna de retrato,  un delirio neurótico,  verla donde no estará y sentir esos besos  que juraron no volverse a ver. Perdido en olas ajenas,  compró un pasaje  para la habitación 213  del cuadro florido de San Telmo.  Volvió por la palabra,  y se encontró con un cuerpo vacío de cerveza negra. Ya no pudo precipitarse en el espejo  de los ojos del otro mundo,  El limite se ponderó muy cerca de sus manos. tuvo miedo de viajar muy cerca de sí. de verse y disgustarse. de igual manera no podría, la cobardía no se refleja.

Senbonzakura

Como un árbol de cerezos se esfuma rosácea en el viento y corta  con sus pétalos  mi karma. Yace en la figura de la solidez  la desconfianza y el honor. Flanquea las adiamantadas defensas cuando libera  con el suspiro de su aroma la potencia de su ser.  La primavera la espera, para que su filo dialogue  con los tazones ebrios de festividad.  Yo solo observo,  como pueden sus hojas, las mas bellas y tiernas, desgarrar los hálitos de mi historia para dejarme volar. Agradezco tenerla acá, envainada en mi poesía, Siempre lista para florecer, Siempre lista, para brillar. 

Estado terminal

Imagen
Apátrida sonrisa que no merece ser de nadie mas que del viento. Con quisquilleos adolescentes, pregunté por dentro cuanto es el precio del mañana,  en las manos de quien aún no toco. Un cigarrillo aplazó  el abismo de la timidez que ninguno de los dos  supo defender. Vi a un fantasma  revistiendo Eros , de locura y desenfreno,  no eras vos,  pero que bella te vi. Cayó el velo, no era yo, pero que seguro  me sentí.

el sonido

El amor es un sueño y suena como tal, Que ningun instrumento  vibrará y penetrará tan hondo,  como el amor que escondemos tras  una sonrisa de buenaventura.