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mueca-ducada

Legumbres que vibran en lo profundo de la mama potenciandose gracias al paso del tiempo y de los daños y de los huesos. Planetas voluptuosos en las pupilas de esa rica fruta. que espectadora, aguarda inundarse, al exhalar, de silencio. "silenciarse  es en legitima defensa." Un cuerpo en ese silencio que inaugura un nuevo tiempo. un punto una linea un trazo que se envuelve y se libera con firmeza en la lengua de quien dice "yo" soy una onda que vibra, viaja expandiendo sus aromas hasta volverse luz en los nervios . soy un mapa que inflinge  leyes  fronterizas y  hace  pasear las murallas, fugandose cayendo (sé) el borde. no es ahi, donde termina una pupila.  pupilas que palpitan en la imagen vidriosa con fragancia a piel. silueta profunda mue ca-ducada

silenciada voz

Me tomó tres vidas conocer tus letras,                Dos tormentas                    delinear                         la cintura de tu nombre, Y conspirando con las estrellas, en el idioma de su silenciada voz pude describir                     el latir de nuestros pechos                                                                  c                                                                   a         ...

Canto de sal.

En medio del miedo Un canto Rodado, Impacta y ultraja La calma azul. Vigoroso se impregna De una temblorosa paz Como si volviese a su origen. En el histerón Rodeado, Minúsculo, Suspendido, Contenido. Donde el sueño enfurece Y la plegaria imperterrita, Deambula por el ombligo.  retumba Una quisquillosa frase Que negada, canta de sí en un reflejo de sal.

luna

Tiene algo que no sé que vibra que mece que hace parpadear mi sueño me hace docto sin saber tiene algo que arriba cuando se va tiene algo, un opaco poético en su filo al hablar tiene la llave al infierno. que rige salvaje, como la marea el ritmo lunático de mi escucha tiene un café moribundo, olvidado junto a un libro con sus puntos suspensivos... tiene un poro abierto, dictando su historia tiene el suspiro de mis manos en invierno.

Cayó el velo de Berlin

Sofocados en una colosal nube de humo, oriente y occidente, se encontraron sumidos ante un temblor. Quietos, mandados a callar, con sus instintos mas animales a la comanda,  no sabian como saborear el aire, luego de aquel derrumbe. Habia comenzado la etapa del desvelo, ya no por la tenue ilusión de continuidad.  sino por intentar, por cualquier medio, comprender qué hacer. El despues del después, tocó a la puerta de ambas sonrisas vueltas añicos. y no supieron que hacer, con ese harapo de tela rosa, pisoteado, masgullado y perecedero. ¿Como una sábana? ¿Como un buen par de guantes fraternos? ¿O simplemente, cual producto capitalista, hecho un bollo en la basura? Qué dilema, encontrarse ambos hemisferios, que tan separados y rotos, parecían unirse...ahora, sin el litoral que los hacia persistir. ¿qué hacer ahora, que es invierno?

espejo

El tiempo, es un espejo violento que cura con lluvia lo obscuro de la retina. no engaña, el tiempo, es como un borde plegado sobre si,  la historia,  es fanática  de la repetición.  y el espejo la desviste, impertinente, la desafía a reconstruirse a no negarse la libra de carne. verdad intocable que de por si, no posee. impotencia, ¡un golpe al espejo! suma de virutas,   de relatos platinados, que fragmentados  destellan al caer en el abismo cóncavo  de una pregunta. cosecha de memorias, que con la escoba se rejuntan, piel caída, cascara perdida, memoria que se cura  de sí misma, al saber, que solo se camina  hacia el litoral, a través de cada astilla.  

carta a un niño.

Un dia, no supe mas como era ser yo. me encontré con una espada de doble filo, blandiendo sobre mi. Desilucioné, desterré y dejé morir  la confianza  de una persona querida. y me siento ajeno, a esa gran persona, a ese gran honesto, al apicultor de la diplomacia. nunca me dolió tanto, ver que no soy quien soy. que soy un extraño, que me boicoteo por miedo al miedo. ¡qué semblante de mierda tengo que tener, para no desperdigarme como un tiro al aire! me duele todo, me duele la nada. la nada que me tocó a la puerta, una puerta por la que pretendia apostarlo todo. me quedé con nada. por no poder romper con mi historia. y no hay nada mas penoso, patetico,  pauperrimo, que quien no sabe de su propia peligrosidad. soy un lobo, soy tantisimas cosas,  pero no soy yo. no soy en cada lectura, no soy en mi reflejo hoy por la mañana ni en el borde de mi barba. no estoy en cada uña al tipear esto. no me oigo sollozar la traición a mi ...